UNA EXTRAÑA SENSACIÓN DE BIENESTAR

Nos agarró el primer trimestre del año 2020 pero es recién que se le empieza a ver la costura a lo que fue el 2019, para algunos un año en que la situación Venezuela cambió, si entramos a analizar en detalle el año podemos llegar a una conclusión de que la situación empeoró, un año paso desde el “Apagón Nacional” del cual aún se sufren los efectos, sobretodo en el interior del país, esto sin contar el impacto en la economía, producción y tiempo laborable que se llevó. Sin embargo, muchos sienten que esta sensación de bienestar parece no ser más que una burbuja, pues su falta de fundamento y bases la hacen ver como tal y no presenta razones que nos lleven a la respuesta de la gran pregunta ¿Mejoró la situación de Venezuela? ¿Qué factores nos llevan a pensarlo?

EL “EFECTO GUAIDO”

Se denominó “Efecto Guaido” al impacto generado en la esperanza de los venezolanos causada por el presidente de la Asamblea Nacional y  el múltiple apoyo internacional demostrado hasta hoy. Este efecto impactó en las aspiraciones y los precios de los inmuebles, en este caso los inmuebles llegaron a subir un 30%, lo cierto es que pasado el primer semestre para el cierre de 2019 encontramos que dichas expectativas volvieron a ser las mismas que se presentaban en 2018. Poco a poco la ilusión y expectativas se han ido apagando, la luz al final del túnel está más lejos de lo que se creía.

AUGE DE LOS BODEGONES

La gran situación de escasez  y la necesidad de cubrir las múltiples carencias de alimentos, que llegaron a ubicarse por encima del 60% generaron el sitio idóneo para la proliferación de los Bodegones, si se le suma que Venezuela vive un periodo donde la inflación supera a la devaluación, creando que el poder adquisitivo del dólar se vea mermado en los constantes incrementos de precios, presentando productos importados a precios competitivos o hasta más económicos que los nacionales.

De esta forma los bodegones se establecieron como los minimarket del momento, y es importante señalar que hoy en día los productos ofrecidos básicamente no forman parte de la cesta básica,  es que en los bodegones las 6 categorías más importantes son chocolates, shampoo y acondicionador, cereales, galletas, snacks y desodorantes…

Los bodegones se presentaron como una solución para un problema específico, sin embargo hoy son el portafolio de productos donde los comercios regulares es limitado, inexistente, o simplemente más caro. Si bien, hoy nos resulta que las condiciones para el crecimiento de los mismos están presentes, la pregunta que acompaña todo esto es ¿Cuántos bodegones más puede soportar el mercado?¿seguirán siendo competitivos los productos importados?

Recordemos que el público objetivo de estos es reducido, una vez satisfecha dicha demanda no se presentarán los números que vemos hoy, por ende veremos la reducción de los bodegones o su misma desaparición, así como llegaron.

DOLARIZACIÓN DE LA ECONOMÍA      

Es común que tras la debacle del bolívar muchos busquen refugiarse en una moneda más fuerte, en este caso el dólar,  comparando en 2019 el dólar se buscó tres o cuatro veces más que el bolívar en otros años, según Google Trends en 2019 el dólar fue 12,4 veces más buscado que el bolívar, en 2018 no superaba las 4 veces.

El auge de la facilidad de las transacciones en la plataforma Zelle es simplemente impresionante, esto logra la incredulidad cuando se toma en cuenta que Venezuela no cuenta con ningún banco inscrito en ella y es el segundo país con mayor índice de búsquedas de Bank of América, el cual tampoco tiene sede en el país.

Ahora bien, el gobierno nacional ve esta dolarización (de facto) como una válvula de escape, si muchos creen que las reglas del juego están por cambiar se olvidan que el país sufre una serie de sanciones, represalias en contra del Gobierno Nacional, el cual mientras esté en el poder hace difícil llevar a cabo una dolarización en todo su esplendor, lo que hace que esta dolarización sea desigual y a medias, pues es indeterminado para los productores y comerciantes poder dolarizar sueldos frente a la procura de la moneda, que se presenta en efectivo en el gran porcentaje de los casos, que un pequeño sector de la población pueda acceder a dicha moneda no implica que esté al alcance de todos, tal y como dicen los economistas el hecho de que la población tenga algunos dólares, no significa que haya aumentado su poder de compra.

PLANO GENERAL

Muchos no toman en cuenta más que los bodegones, las expectativas o la dolarización de facto, lo que realmente no evalúan es el plano general, de hecho algunos hablan de términos de inflación en dólares manejando erróneamente múltiples conceptos como lo son devaluación e inflación, pero lo cierto es que la estimación del Fondo Monetario Internacional (FMI) es que la economía venezolana se contrajo un 35% en 2019, 4,5 millones de venezolanos han salido del país y según el mismo órgano, la estimación de la inflación es del 200.000%,cifras que en ningún momento dan síntomas de mejoría.

No obstante, las condiciones del mercado son y seguirán siendo desfavorables para los vendedores, al menos por un buen tiempo, pues existe un excedente de mercado, espacios vacantes o disponibles, que se calcula que en un plan de recuperación económica llegase a absorberse en unos 15 años; en la actualidad existen alrededor 110.000m2 de oficinas en proyectos recién terminados o en construcción en vacancia, más de 200.000m2 disponibles en locales comerciales, y otros 200.000m2 de vivienda, cosa que tampoco demuestra bienestar, oferta de inmuebles crece cada día, mientras que la demanda sigue en el mismo estado de 2018.

Teniendo en cuenta lo anterior podemos concluir que esta sensación de bienestar no es más que una efímera sensación de aquellos que no están viendo el bosque, sino que ven el árbol.

 

Grupo CIEC

Marzo 2020

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