BLACK FRIDAY A LO VENEZOLANO

   El venezolano está familiarizado con el Black Friday, lo ha seguido y ha comprado en portales digitales con las conocidas ofertas que éste día ofrece, pero, lo que no habíamos visto antes, era un Black Friday en la propia Venezuela, con lo cual muchas personas se quedaron sorprendidas; y rápidamente comenzaron a formularse varias preguntas, las cuales, esperamos poder responder o al menos, interpretar desde nuestro punto de vista.

 

¿De dónde surgió la idea?

Los comentarios en redes sociales e incluso de conocidos, que hablaban de alguna conspiración desde el gobierno para mantener a la gente ocupada, ¡Falso! La idea surgió de los mismos comerciantes, incluso, una conocida cadena de tiendas de ropa, lanzó publicidad y adecuó sus locales, al menos una semana antes, anunciando la promoción del famoso viernes negro, luego se sumaron otras cadenas de tiendas, hasta que se generalizó, hasta el punto que varios centros comerciales se sumaron a la iniciativa, brindando apoyo logístico y extendiendo los horarios de funcionamiento. En ese sentido debemos resaltar que fue producto de la iniciativa privada, que empieza a tener un poco de libertad después de años de controles, hostigamiento y criminalización del comercio. Esta fue una iniciativa privada y el mérito es únicamente del sector privado.

 

¿Cómo la gente compra ropa si no tiene ni para comer?

Aquí debemos hacer una segmentación del mercado. Según cifras de Ecoanalitica, podemos clasificar al comprador venezolano dentro de tres grupos: Los que ganan dólares (15%), los que se rebuscan y consiguen algunos dólares (35%); y los que viven en bolívares, que no tienen poder de compra, dependiendo enteramente del gobierno (50%). Es precisamente ese último grupo el más vulnerable, son quienes se observan en las noticias, quienes llevan la peor parte en la crisis y son quienes no pudieron salir ese viernes, ni puede comprar el resto del año. La crisis es verdadera y todos los sectores la sienten, pero unos la sienten más que otros, quienes salieron a comprar fueron quienes están del otro lado de la torta, quienes sí tienen acceso a divisas. Notamos incluso, que hubo un sentimiento de aspiración, ya que algunas de las personas que compraron, sintieron que por primera vez en años, podían darse un pequeño lujo al comprar un par de zapatos o una prenda de vestir.

 

¿Consumismo u oportunidad?

Como veníamos analizando, no podemos contar peras con manzanas, mal pudiéramos generalizar y meter todo un país en un mismo saco, quién tiene poder de compra simplemente lo hace, al igual lo hará, aunque excepcionalmente, quién tiene una oportunidad para comprar un bien con descuento. Consideramos que ya la gente que vive el día a día en Venezuela tiene muchos problemas como para agregarle críticas y juicios de valor, sobre todo de personas que viven en el exterior y no entienden qué es lo que sucede en el día a día del venezolano. No se trata de un tema de consumismo o compras de oportunidad, se trata de un mercado que se encuentra en contracción desde hace varios años y apenas tiene algunas luces de bienestar.

 

¿Las ofertas fueron reales?

Como en todo el comercio, hay ofertas que son verdaderas y otras que no, lo importante de ello es recordar que, quién tiene el poder de compra es el comprador, nunca el vendedor, es por ello que el mejor control, es un consumidor informado. En muchos casos las ofertas fueron verdaderas y por ello es que tuvo éxito una jornada que se extendió durante todo el fin de semana.

 

¿Black Friday o Black Weekend?

 Aunque la jornada original es sólo por el viernes, en Venezuela se extendió por todo el fin de semana, eso sí, sin dejar de llamarse “Black Friday”, ni viernes negro, ni Black Weekend.  Incluso, tenemos la anécdota del dueño de una tienda de ropa que colocó un letrero en su vitrina: Black Weekend! Resultado: La gente no entraba. Pasadas unas horas lo cambió por el conocido Blackfriday y las personas empezaron a entrar en masa.

 

¿Se repetirá el próximo año?

No sabemos si esto se repita, lo que sí sabemos es que esto es lo que sucede cuando se permite que el comercio se desenvuelva libremente, el comerciante venezolano que aún mantiene sus puertas abiertas es un héroe en supervivencia; y cómo en todo el mundo, es el mercado el único control eficiente de los precios. Esperemos que el próximo año, el país cuente con un mercado más grande, más competitivo, con mayor libertad y seguridad, para que el poder de compra pueda hacer que el Black Friday sea de todo el que quiera participar, y no solamente de la mitad del país que puede o medio puede.

 

Diciembre 2019

Grupo CIEC

 

Publicado por

Alberto Llinás

Director Grupo CIEC

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